
lunes, 20 de agosto de 2012
La última en la frente

sábado, 18 de agosto de 2012
Money Talks
miércoles, 20 de junio de 2012
Uvalent en los medios
miércoles, 22 de febrero de 2012
Cielos Falsos

Desde la suposición de que la protagonista de la anécdota no lee este blog, os cuento que hace unos días, me acerqué a mi banco habitual a hacer unas gestiones. En el impase, le pregunté por la reforma financiera con la esperanza de entrar en la socorrida conversación de balances enladrillados, quién los desenladrillará, y demás. No hubo opción, porque de inmediato, me derivó a sus temores sobre la trigésimo sexta reforma laboral.
La conozco y sé que es profesional senior, cualificada y eficiente. Así que me vi obligado a indagar sobre sus recelos. Me cuesta creer que personas con tanto talento, se amedrenten de esta forma, por amenazas fundadas o no. De nada sirvió que le contara que las causas objetivas de despido por fin se habían explicitado, o que en Dinamarca el treinta por ciento de la gente cambie de trabajo en un año. Esto demuestra que en no menos de cuarenta y ocho horas, el tío del saco había perdido su puesto de trabajo por fin de obra o servicio; y que había sido reemplazado por el asesor jurídico de la empresa y su guadaña.
Hasta aquí todo más o menos lógico y humano. Lo que verdaderamente me exaspera es que el rol de salvador lo quiera asumir aquel agente activo y partícipe del descalabro que estamos viviendo: Dr. Jekyll el pirómano; y Mr. Hyde el bombero. Años y años sentados en una mesa de caoba; con el dinero, supuestamente para la cualificación profesional, saliendo por los bolsillos; y con más fotografías a enmarcar que la madrina de una boda. Y justo ahora, reclaman abrir un proceso de negociación. Vivir para ver.
Naturalmente que las relaciones laborales no están en el origen de la cacareada crisis. De la misma manera que el armazón de un edificio no lo está en el arranque de un terremoto. Lo que sí está claro es que cuando este y aquella ocurren, debemos tener presente que “cielos falsos” pueden provocar grandes daños al caer, así como obstaculizar la evacuación. Necesitamos estructuras sismorresistentes, flexibles, resilientes; y por supuesto, mejor con aislación basal y recubiertas de goma presurizada.
Llevamos años vociferando sobre empowerment o al compromiso. Meses refiriéndonos a la redarquía, y cómo las redes sociales han transformado los escenarios profesionales, donde el compromiso se establece con equipos de trabajo y/o proyectos; y donde la autoridad la marca la valía de cada uno. Por tanto, ¿podemos permitirnos unas relaciones laborales que sólo creen empleo en un escenario de crecimiento económico de un 2,5% ó un 3%? ¿Queremos seguir conservando cornisas y balcones, que en cualquier momento pueden caerse y abrirnos la cabeza? Yo creo que no.
lunes, 30 de enero de 2012
El diablo nos vistió de Prada

Hace unas semanas, tuvimos que hacer una pequeña, y sin embargo inoportuna, inversión en fontanería. Ya sabéis cómo a la cuesta de enero se le suman imprevistos. Pues bien, me permitió hacer un retrato de la economía, que sin pretender ser extrapolable, me sirve para categorizar empresas y actitudes de orientación al cliente. Omitiré aquellas con las que no hubo opción comercial alguna; y a las que no culpo, pues su atención ahora mismo debe estar en la búsqueda de la salida más digna.
Es curioso, pero la economía sumergida no resultó competitiva por precio, pero sí por inmediatez. Alguno pretendía que le financiásemos los langostinos de Nochebuena, las copas de Nochevieja y los regalos de Reyes. Aparte de esto, determinadas garantías de instalación nos hicieron declinar esta vía.
De la terna final, el responsable de una de ellas se comprometió a mandarnos vía mail, su propuesta detallada, “esa misma tarde”. Soy confiado por naturaleza, y les creí. La segunda sí fue capaz de presupuestarnos, pero nos emplazaba para dentro de diez o quince días por aquello de las fiestas. Bastante festejo teníamos nosotros en casa, con la amenaza permanente de quedarnos sin agua caliente. La tercera en cuestión tuvo que ser una firma de bricolaje de gran superficie, que en veinticuatro horas, y a un precio muy ventajoso, nos resolvió el problema. En el futuro, no dejaré de pisar determinados establecimientos, simplemente porque estén masificados.
Cuento esto, porque a pesar de la situación que nos está tocando vivir, a menudo encuentro gente que todavía no es consciente de ella. Al igual que le escuché a Antonio Barbeito hace unos días, opino que conservamos ropas, que frente al espejo nos hacen creer que seguimos siendo ricos.
En el pacto que firmamos con el diablo, este nos vistió de Prada; y desde luego nos cuesta horrores desprendernos de tan ostentosas vestimentas. Miro alrededor, y observo gastos estructurales sobredimensionados, o edificios majestuosos sin contenido. Pero peor aún, son los complementos que acompañan a esa pompa: profecías catastrofistas, sentimientos de invulnerabilidad, y creencias tan limitantes como que esto lo crearon otros, y por tanto a mí que no me pidan nada.
Nunca albergué la esperanza de que esto lo resolvería cualquier redentor; pero siempre he mantenido la certeza de que a mí no me llevaba por delante. En breve, lanzamos un proyecto empresarial nuevo, desde el convencimiento de que su éxito dependerá de lo competitivo que lo hagamos nosotros, y nadie más que nosotros. Inclusive hoy.
Para reaccionar, no necesitamos que el mero paso del tiempo convierta esas vestimentas en harapos; y el espejo, ahora sí, nos obligue a romper con la ficción. Basta con concentrarnos en lo que realmente podemos llegar a ser.
Ya os iré contando. ¡Ciao!
jueves, 10 de noviembre de 2011
Crónica Expedición Itzamaná (II)

Tercera y última jornada de aula. Una vez más, el número 3 como base de toda creación. Es momento de recuperar y acrecentar la cohesión grupal, por lo que arrancamos con el ritual hawaiano Ho’ponopono, sacando “pá fuera todos los rencores”. La prueba del algodón de que en Intexmedia, dos más dos suman cinco resulta infalible allí o en Greenwich. Además, nadie clavó ningún rojo a nadie, a pesar de las imaginarias apetencias de unos o la memorable interpretación teatral de otros. Como cierre, anclaje final reforzando los dos ingredientes mágicos: confianza y compromiso. Para celebrarlo, por la noche nos plantamos en el santuario Coco Bongo, donde obtuvimos la certeza de que la mujer mejicana también puede ser agraciada por la naturaleza; y donde descubrimos que “libre” significa poner cara de interés, y hacer y servir lo que me de la gana. ¡Amigos, cooperen con el mesero!
Sexto día tras la más corta noche. Comienza la cuenta atrás y hay que intensificar (aún más) las actividades. El patrón nos lleva a “carajo sacao” de un sitio a otro; le molesta que sesteemos y no permite que nos perdamos cualquier belleza oculta, aunque esta se encuentre bajo el mar y no tengamos el equipo adecuado. Gracias socio. Cena en el lugar que la mayoría no quiso, con concluyentes agradecimientos, al compás de la atemporal ranchera “El Rey”. Pues eso, mi palabra es la ley. Para completar tan magnífica velada, fin de fiesta como compadres de un criollo, que contaba en horas su nueva vida matrimonial. Todo sea por la antropología.
Día de vuelta. Amanece que no es poco. Unos apuran hasta el último momento, otros se deprimen. A la hora convenida, y tras entregar todo lo que pudiera penalizarnos económicamente, partimos con destino al aeropuerto echando la vista atrás y formulando deseos, promesas y juramentos de retorno. En el aeropuerto, la última vuelta de tuerca extorsionista: 50 € por salir de donde no queríamos salir. ¿Por qué haríamos esta provisión monetaria? Como debe ser, mantuvimos status en el gran pájaro de fuego, y nos libramos de las batallitas, fotos y videos de las decenas de parejas de recién casados. Al pisar suelo español, y de vuelta a Extremadura por carretera, tomamos conciencia de que estamos en campaña electoral. ¡Qué país, qué paisaje, qué paisanaje!
En breve, última entrega de conclusiones.
miércoles, 9 de noviembre de 2011
Crónica Expedición Itzamaná (I)

En el origen, Itzamaná, señor de los cielos y dios de la sabiduría, decidió crear una tierra, que fuera tan hermosa, que todo aquel que la conociera, se enamorase de su belleza y decidiera quedarse en ella. Y eso mismo le acaba de suceder al grupo de expedicionarios Intexmedia, quiénes estos días andan prendados del Mayad, y buscando desde su melancolía, el momento para retornar a la patria de los elegidos.
La expedición partió desde no menos de ocho mil kilómetros del destino final; y causalmente coincidiendo con el cambio horario. Su composición, con su patrón al frente, se caracterizaba por ser representativa y heterogénea, aunque desde luego, no paritaria. A la misma, se sumaron dos sherpas provenientes de Adverto. Total, ocho fan boys y una fan girl.
El arranque ya fue premonitorio de la magnitud del viaje: persecuciones múltiples y circulares hacían las delicias de los noctámbulos. A la hora de embarcar en el gran pájaro de fuego, aconteció el primer descubrimiento de que este es un grupo especial. Sorprendentemente, algunos desde su irracionalidad lo atribuyeron al karma del Señor Iglesias. Craso error.
En la espera, aparecen las primeras evidencias de interrelación y comunicación; así como la primera clave de que la democracia no es concebida por todos de la misma manera. Los sherpas toman conciencia de que el porte es más pesado que el previsto; aunque nadie se ve obligado a abonar las correspondientes tasas por exceso en el equipaje.
Tras más de veinte horas de reloj, y más de cuarenta de sensación, el grupo llega a su destino. El agotamiento y la oscura oscuridad de la oscura noche no les permiten tomar conciencia real de la hermosura del lugar. Con el despertar posterior al insomnio de la madrugada y previo al amanecer, ya tuvieron oportunidad de así contemplarlo.
Primer día de prevenciones a la hora de zampar en demasía, de mapas “con erratas”, de avanzadilla exploradora, de charletas sobre expediciones, de novedad con los cocktails, de piscina multiusos, de gimnasio expiatorio de la gula, de otras especies cohabitantes, de redecillas que reprimen cualquier libido, de “ahorita mismo”. El grupo, en su generosidad, continúa suministrando innumerable material para las sesiones formativas.
Segundo día tras la segunda noche allí, Rina aún tiene cuentas pendientes con el dios Chaac, y nos manda alguna nube. Encantados de no haberte conocido. Primera jornada de aula para confrontar expectativas, pesar la integración, medirnos como equipo, esculpirnos en mármol y regalarnos afecto. En este primer momento, Johari ha sido el verdadero protagonista. Provechosa y satisfactoria festividad de los difuntos.
Costó, pero se consiguió. Todos juntos salimos de excursión (dos en una). Ruta arqueológica por las ruinas de la grandiosa ciudad de Cobá, con la inexorable subida a su pirámide. Pelotón ciclista encabezado por un taxi-bici, y cerrado por el maillot blanco “el largo”. Numeración maya para estimular el intelecto. Tras un nuevo paseo por la selva, tocó tirarse por tirolina con dos versiones: la mal llamada corta y la larga de verdad. De entre todos, destacó el arrojo del guerrero “culo de fuego”. Un verdadero líder. Vuelta en canoa, donde los conceptos derecha e izquierda deben ser repasados. Salto para los tres más valientes y baño en el cenote. Visita a una aldea maya en plena frondosidad; y vuelta hacia Tulum, donde el dios Kukulcan desde su templo, no nos permite darnos un baño en su playa de arenas blancas y aguas turquesas. Que conste que no es un eslogan.
